Todos sabemos que Rosario es una excepcional artista, llena de duende, fuerza, encanto, una “monstruo” como ella califica a los grandes. Lo que no todo el mundo sabe es el gran corazón que tiene, más grande que su cuerpo. A finales del pasado mes de octubre MeV tuvo la suerte de convocar a Rosario para participar en nuestro proyecto.

Rosario acudió al Hospital para acompañar a niños pacientes, cantando de habitación en habitación. La expectación y el interés que suscitó terminaron por animarla a actuar en el teatro del centro: TODA UNA MARAVILLOSA REVOLUCIÓN DE EMOCIONES. Fuero varias horas de su arte, su amor y su capacidad para emocionar a todos los corazones que se encontró. Gracias Rosario.